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Linda=exitosa…o de la discriminación por aspecto físico. Viviana Liptzis

Leía un informe del INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación). Allí se habla de cómo el “culto al cuerpo” hace mella en tod@s, pero muy especialmente en las mujeres. Para muestra baste un botón: de 6 cirugías estéticas que se realizan, 5 son mujeres con un promedio de edad que va bajando cada vez más su piso.

Dice el informe: “Este lugar central de la apariencia y de la mirada hace que el cuerpo sea enjuiciado, sometido a un permanente proceso correctivo, enaltecido o sancionado según se ajuste o no a los parámetros establecidos de la normalidad y a los ideales estéticos impuestos”.

Ok. En todas las épocas hubo “ideales estéticos”. El arte nos muestra estas tendencias. Pero así? Tan así que si no somos altas, flacas, con cola y tetas perfectas, sin panza (hayamos o no parido), nariz respingada, labios carnosos, pelo rubio y lacio, ojos claros y sin arrugas, tengamos una imagen de nosotras mismas empobrecida??

En qué espejo nos miramos? En el photoshop de las revistas?

Pero el informe captó mi atención por algo adicional. Un concepto denominado “racismo de la apariencia”, “racismo estético” o “aspectismo”.En criollo diríamos: portación de cara. Veamos cómo se manifiesta:

  • Descalificar a una persona definiéndola a partir de un atributo o rasgo físico que no se ajusta al modelo hegemónico de normalidad-corrección (“el gordo/a”, “el enano/a”, “el rengo/a”, “el negro/a”, etc.)
  • Excluir a alguien que aspira a un empleo por no responder a un criterio preestablecido de “buena presencia”.
  • Impedirle a una persona el acceso a un bar o una discoteca por su aspecto o caracteres físicos por ser considerados inadecuados o no acordes al lugar (criterio que, por lo general, hace foco en el color de la piel o en la vestimenta).
  • Impedirles a las personas que requieren talles grandes el uso de determinadas prendas y marcas al no confeccionar la indumentaria adecuada a su cuerpo.


Les suena? El gran problema al que nos enfrentamos es que esto ni siquiera es percibido como discriminación!!!! Está tan pero tan arraigado que no tenemos conciencia de esa realidad.

El informe sigue diciendo “El modelo de cuerpo bello que se asume como universal no se corresponde con la diversidad que presentan los cuerpos reales. La exigencia que impone este paradigma genera sufrimiento: las personas se encuentran frente a una mirada social que sanciona y reprueba. Se imponen reglas y mandatos en relación con el propio cuerpo, que debe ser controlado y corregido a partir de la adhesión a estilos de vida considerados correctos para acceder a un estatuto de normalidad y a la aprobación social”

La situación tiene consecuencias directas en la salud, especialmente de las mujeres:

1. Aumento permanente de trastornos alimenticios como la bulimia y la anorexia.

2. Conductas adictivas a cirugías estéticas o tratamientos estéticos menos invasivos.

3. Niñas y adolescentes problematizadas con sus cuerpos por no encajar en el molde impuesto.

 

Qué podemos hacer?

 

Muchas cosas!!! Y como siempre, empezar primero por casa…

  • Podemos no nombrar a las personas por sus atributos físicos.
  • Podemos dejar de promover un discurso social que de soporte a este modelo de cuerpo hegemónico.
  • Podemos dejar de mirar aquellos programas televisivos que promueven estos módelos, especialmente con mujeres como mercadería en exposición.
  • Podemos dejar de comprar marcas de ropa que no cumplen con la ley de talles.

Qué tal? Cuando empezamos??

 

PS: había terminado de escribir el artículo y me encuentro con esto. Transcribo partes textuales. Pueden ver el artículo completo en el link.

La pesquisa estuvo en manos del físico Mariano Sigman, doctor en Neurociencia y director del laboratorio de Neurociencia Integrativa de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Las otras dos patas del trípode las componen los físicos Bruno Dagnino y Joaquín Navajas.

“Nuestra meta es tratar de entender el lenguaje y el comportamiento y para eso nos entretenemos. Hago ciencia seria y rigurosa, pero no tengo miedo a salirme de ciertos temas que se suponen convencionales”, dice Sigman, con una verborragia e informalidad ajenas al estereotipo del científico. El estudio, en el que participaron 184 hombres heterosexuales confesos, es el primero en su tipo. Sigman explica cómo se hizo: “El estudio es bastante limitado porque estudiamos a los argentinos, pero quizá sea interesante entender por qué somos así: no porque haya otros genes sino porque tenemos una cultura que impone eso. Trabajamos con imágenes de mujeres que eran sólo lindas o muy lindas todas, entre ocho y diez puntos. Uno puede ser ‘culero’ o ‘tetero’, pero si una nariz no te gusta… entonces estudiamos la preferencia entre buenas opciones, que no es lo mismo que descartar entre malas opciones”.

–¿Cuál fue la metodología?

–Son tres estudios concentrados en un trabajo. En el primero preguntamos a los hombres, que decidían si preferían entre tetas, culos o ambos. Lo más llamativo es que no había alguien en el medio: no podés ser de River y de Boca. Es como si entre los culeros y teteros hubiese cierto antagonismo. Se trata de una encuesta cuantitativa y en ese gráfico los culeros son más y, además, fanáticos de su causa. El tetero, en cambio, admite cierto término medio.

–¿Así de simple?

–El otro análisis es econométrico de factores. Rankeamos tetas y culos de manera superprecisa. Poníamos un diez en tetas y un culo que estaba bien y había que elegir entre eso y una mina que tenía el mejor culo del mundo y una teta que estaba bien. Encontrábamos gente que elegía el mejor culo y con eso, puedo identificar la preferencia del que decide sin que él me diga nada. Si yo te hago elegir entre un Porsche y un Bentley y vos elegís el último; y entre un Ferrari y un Mercedes, elegís Mercedes, yo digo que preferís los coches espaciosos. Luego veíamos si esa preferencia era consistente con lo que después declaraban y funcionó, sin preguntar.

Antes de su publicación en la revista de ciencia, el paper pasó por publicaciones especializadas en biología y psicología, sin éxito. Sólo un encumbrado editor del diario inglés The Guardian manifestó interés por publicarlo. Según supone Sigman, los editores evadieron posibles complicaciones, aunque la investigación haya sido uno de los trabajos más rigurosos del equipo.

–¿En qué puede contribuir el estudio?

–Más allá de lo chabacano que pueda aparentar, el estudio tiene que ver con algo más genérico en cuanto a las decisiones humanas, que son mucho más estereotipadas de lo que pensamos. Nos dimos la discusión sobre si era medio misógino, machista, pero no le escapo a esa discusión, prefiero que esté. Puede quedar como una broma pero una conclusión podría ser que las minas están gastando mal la guita. Esta es una especie de simplificación irónica del asunto, porque no es igual de fácil operarse las tetas que el culo. Pero hablo con mujeres de este tema y ellas tienen una razón fuerte: si un hombre ve las tetas, ellas están viendo cómo se las miran”

Investigadores pagados por UBA. CREER O REVENTAR!!!!!!!!!!!

 

Fuente: Informe INADI. Discriminación por aspecto físico.

http://veintitres.infonews.com/nota-4796-sociedad-Los-ojos-no-mienten.html

 

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