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2 de diciembre: Día Internacional por la Abolición de la Esclavitud. Verdadero o falso? Por Viviana Liptzis

27 millones de personas (la mayoría mujeres, niñas y niños) se encuentran hoy en situación de esclavitud.

En nuestro propio país, experiencias como las de los talleres de confección clandestinos, o las granjas avícolas para tomar sólo algunos ejemplos, nos enfrentan crudamente a esta realidad.

Cuando los traficantes de esclavos son perseguidos por la ley, usan una cantidad de racionalizaciones que muchas veces se instalan como discursos culturales sin cuestionamiento. Cuáles son esos argumentos?

FALSO: “El préstamo de dinero que les hice los ayudó en un momento de emergencia”.

VERDADERO: si bien el préstamo inicial puede haber traído alivio inmediato, el trabajo forzado los coloca rápidamente en una situación de vulnerabilidad. Dado que cobran salarios miserables y se les cobran altísimos intereses, nunca son capaces de pagar al prestamista.

FALSO: “El trabajador me pidió un adelanto”

VERDADERO: sea que los empleados pidieron o no un adelanto, jamás puede ser a cambio de su libertad.

FALSO: “SI no fuera por mi, estas personas serian vagabundos sin hogar”.

VERDADERO: la provisión de alojamiento, que en su mayoría no cumple con condiciones mínimas de habitabilidad, no mitiga la injusticia de la situación.

FALSO: “Si dejo a estas personas serán desempleados de por vida”

VERDADERO: adicionalmente a los planes de rehabilitación necesarios, normalmente las personas quedan libres de sus deudas ficticias y son capaces de encontrar nuevas fuentes de ingresos.

FALSO: “los trabajadores son libres de irse si reintegran el adelanto”

VERDADERO: el escaso nivel cultural, la necesidad, el temor y muchas veces la fuerza, hacen que las personas no se animen a buscar otras salidas, permaneciendo sujetas a la explotación.

Recuperar la dignidad

Rescatar persona de la esclavitud no termina en el momento en que se las libera. Abandonarlas pensando que serán capaces de sostenerse las hace vulnerables a la posibilidad de caer nuevamente en relaciones de trabajo forzado con un traficante o explotador diferente.

Esto se agrava cuando sabemos que muchos son traficados lejos de sus hogares y que, incluso especialmente en el caso de las mujeres, pueden llevar varias generaciones en la misma situación.

Es crítico entonces tomar conciencia, comunicar, difundir y colaborar para que estas personas encuentren una mejor inserción vital.


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